Mi camino en el yoga comenzó en 2015, en Lima Yoga como alumna, buscando más flexibilidad para mi cuerpo, pensé aprendería yoga como algo físico. En muy poco tiempo, esta práctica se convirtió en una parte esencial de mi vida, llevándome a profundizar en su filosofía, sus enseñanzas y su capacidad de transformar la manera en que nos relacionamos con nosotros mismos y con el mundo.
Desde 2018 tengo la dicha de compartir este camino como instructora de yoga, acompañando a otras personas a descubrir los beneficios de una práctica consciente, respetuosa y adaptada a las necesidades de cada cuerpo y cada etapa de la vida.
También estudié Administración de empresas y he desarrollado mi carrera en el ámbito corporativo, una experiencia que me ha permitido comprender la importancia de encontrar momentos de pausa, bienestar y reconexión en medio de la rutina.
Mi intención en cada clase es crear un espacio acogedor donde cada persona pueda detenerse, respirar y reconectar consigo misma.
Gracias al yoga encontré parte de mi propósito personal. En una práctica amable y transformadora, que nos invita a cultivar fortaleza, serenidad y bienestar tanto dentro como fuera del mat.