mariella elguera

De niña iba obligada al ballet y natación, desde los cinco hasta los 18 años. Luego, hice un poco de todo: practiqué atletismo y tenis, también fui profesora de aeróbicos, workout, steps, kickboxing y mixed martial arts. Después de muchísimo tiempo, vino el Yoga por casualidad y esta práctica me empezó a gustar cada vez más y con el tiempo, me certifiqué como profesora de Power Yoga. Poco a poco y sin darme cuenta, me fui conectando cada vez más con esta práctica, me fui focalizando y llenando de energía positiva, mucha de la cual venía de mis alumnos, como una especie de retroalimentación y día a día, todo empezó a cambiar.  Empecé a darme cuenta que todos los seres vivos somos un todo, una misma energía universal que fluye hacia el infinito. Y así, con esa actitud positiva, con esa humildad y respeto, todo empezó a arreglarse, las circunstancias ahora tenían una razón de ser.