gabriela sologuren

Gabriela Sologuren - RYT


 

Mi curiosidad por la vida me llevó a estudiar biología y es durante mis años en la Universidad que descubro la práctica del yoga. Desde mi primera clase en el 2001 fue como un reencuentro, como encontrar algo que estaba perdido pero que siempre había estado dentro de mí. La práctica me trajo muchísima felicidad y cambios positivos en mi salud, tanto física como mental. Es por ello que comencé a estudiarlo más profundamente siendo mi primer maestro, Fernando Burneo. En el 2006 decidí abrir LimaYoga y junto con Alex organizamos el primer profesorado con Fred Busch, certificandome formalmente como profesora ante el Yoga Alliance. A partir de ahí es que comienza la aventura de formar profesores de Yoga con el objetivo de hacer crecer la comunidad de yoguis en Lima. En el 2008 conocí a Percy García y gracias a él descubro el Ayurveda y otras técnicas yóguicas que crearon una transformación profunda en mi vida. Actualmente además de dirigir LimaYoga , enseño Yoga Prenatal desde hace 4 años, clases con las que me identifico mucho por ser mamá de dos pequeños. Me certifiqué con Jennifer More quien ahora dirige el Profesorado de Yoga Prenatal en LimaYoga. 

 

alex landzuri

Alex Landázuri - RYT


 

Director de Lima Yoga, Meditador, Yogui, artista marcial, músico y alguien a tu servicio para evolución espiritual. Alex desde niño, tuvo grandes preguntas espirituales, ¿Porque yo soy Yo y no alguien más? ¿Por qué estoy en este cuerpo?  Durante muchos años estas preguntas no fueron respondidas, todas las noches buscó afuera y adentro, hasta que dejó de preguntar y experimentó la separación del mundo colectivo y nació la sensación del ser individual y solo. 

Así continuó su vida, confundido, actuando en el colegio, la universidad y el trabajo, siempre preguntándose “¿Por qué no puedo hacer algo que me llene?”  Hasta que un día hizo su primera clase de Yoga con la Directora de LimaYoga Gabriela Sologuren.  Al inicio, fue muy vergonzoso e incómodo para, no podía sentarse sin dolor en el piso, no podía dejar de pensar para ‘aprovechar el tiempo’, pero algo en el fondo de su alma le dijo que continuara, y desde ese día no ha parado.  Ha sido un camino difícil, pero el Yoga le dio la valentía de renunciar a su trabajo, de seguir a su corazón y jamás a la cabeza o las opiniones de las personas. Encontró la libertad en el Yoga, y con ella, el mayor regalo de todos: el amor por Dios y por el mundo, y así desapareció la soledad de no saber quién es.  “Por eso, mi propósito es hacer que las personas de esta ciudad puedan experimentar la verdadera, libertad, dicha, paz, belleza y amor que es estar en Yoga, estar en unión con Dios.

Agradezco primero a Dios, que siempre me protegió, y a todos los maestros que me han ayudado; Gabriela Sologuren, Fred Busch, Jennifer Moore, Christine McArdle, Percy García, Jimmy Pool, Shri Mataji, Paramahansa Yogananda, Rananda, Budha, Jesús, Krishna. Namasté"